Attention: 1 January 2018: New year, new life (this may be our last chance) It is of the utmost importance for citizens to stop being a passive audience. It's time for action

Friday, January 12, 2018

We’re paying too much attention to cell phones and “smart” tablets! We must start reflecting, imagining... considering what has not yet been considered... creating!

As stated by Maria Novo, a “time reappropriation” is essential if we want to fully exercise the unique capacities of human beings. Only thus shall we be able to take a new direction, to change -against all odds- current trends which are solely focused on economic growth, on having instead of being.

Since we are facing potentially irreversible processes, global transformations cannot be further delayed and they all require a steady and renewed effort. I fully agree with Amin Maalouf when he says that “unprecedented challenges require unprecedented solutions”.  The time yet to come is still to be built... and it must be invented! “We cannot solve the problems the world is facing today -said Albert Einstein- with the same pattern of thinking that initially caused them”.

As a scientist I’ve focused from the very beginning on the prevention of diseases of the newborn that may cause a permanent damage on his neuronal system (I wrote many years ago a book entitled “Tomorrow is Always too Late”); I’ve always drawn attention on and am increasingly concerned with the need to face -with a new concept of security that shall not only include territorial security but also security of people who live in these territories- big global threats (degradation of the environment, extreme poverty, nuclear weapons).

The approval by the United Nations of the Sustainable Development Goals (SDGs) and the agreements on Climate Change signed in Paris in November 2015 seemed an adequate and timely step to at least keep the situation under control and avoid a greater danger. But neoliberalism -who has led us to the current conceptual, social and economic drift of humanity- has not allowed to allocate to these specific aims the minimum resources required. To make things worse, President Trump has declared that he will not meet the commitment made by his predecessor to address climate change... and the European Union, that has become a weak and strictly monetary organization, has not reacted as strongly as it should to the insult that the behaviour of Mr. Trump represents for young generations all over the world.

Trump and the “soft” leaders found everywhere are ignoring the dramatic and critical message of many thousands of scientists from 184 countries who have alerted that it will soon be too late... The financial interests of a few are still put ahead of the legitimate interests of “We, the peoples”... As recently mentioned by Iñaki Gabilondo, the media power has become so great that the following can be said: “You know what the most amazing thing about this news is? That it is no news anymore”. Most of the media have become “their master’s voice” and continue to disregard these serious warnings. They are accomplices.

And on top of that, we have just learned that the Spanish government “has confirmed to the NATO that its military expenditure will grow by 80%”. We could not have imagined a more unfathomable and malicious way to augur a year 2018 that shall be better than the previous one.

Let’s react! Today we can express ourselves. Through a public outcry at a planetary scale, we, the citizens of the world, must tell the world that we need to take action without delay... and we must let Trump know that if he doesn’t change his attitude, we will no longer purchase American products.

Let’s focus on the essential reasons that should make us transform our daily behaviour! This is the only way we can make year 2018 become the year of a “new life”.

Presidente Trump: Misión “La Luna”, ¡no! Misión: “ ¡la Tierra!”

Monday, December 18, 2017

“El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado que volverá a enviar astronautas a la Luna 45 años después. El objetivo de regresar a la Luna supone un giro en la política espacial estadounidense… Esta decisión de Trump, una vez más, es reprobada internacionalmente y goza de una baja popularidad en Estados Unidos (Diario Público)”… 

Detrás de esta nueva “ocurrencia” del Presidente Trump están inmensas cantidades de dinero que se invertirán en hacer posible este ambicioso proyecto… ¡Si en lugar de llegar a la Luna llegásemos a los que padecen sida, malaria, lepra, Alzheimer, cáncer, hambre, frío...; a los que sufren las consecuencias de catástrofes naturales o provocadas…! Las urgentes necesidades en materia de salud, nutrición, justicia, educación... de la mayor parte de las personas se postergarán una vez más y quedarán supeditadas al brillo de un gobierno y de quienes, en su propio país o fuera de él, no alcanzan a ver, deslumbrados por luminarias fugaces, las consecuencias de no mirar alrededor y hacia delante. Y de no mirar atrás y aprender las lecciones del pasado. 

Si Estados Unidos en lugar de conocer mejor la Luna conociera mejor las Naciones Unidas, que están en la misma isla de Manhattan, y lideraran – como hicieron en 1945 – el establecimiento de este marco ético -jurídico que con tanto apremio necesita hoy la humanidad, integrando en el Sistema de las Naciones Unidas el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial (“de la reconstrucción y el desarrollo”, por cierto), la Organización Mundial del Comercio... Si decidieran adherirse sin más demora al Tribunal Penal Internacional; y de esta forma, se dieran cuenta de inmediato que la justicia a escala mundial requiere una particularísima atención: tráficos de toda índole, transgresores en la mayor impunidad, para los que causan un deterioro a veces irreversible del medio ambiente, para los que practican la “contabilidad creativa”... Si decidieran continuar en la UNESCO… 

La mayoría de los habitantes de la Tierra aguardan aún que desde el barrio de la abundancia de la aldea global se de la ansiada orden de “Misión, la Tierra”. Pero, desgraciadamente, una vez más, no será así. Como ciudadano del mundo conozco los desafíos mucho más perentorios para las condiciones de vida de la especie humana que quedarán desatendidos. He tenido ocasión de conocer de cerca muchos de los rincones del planeta y admirar la grandeza creadora que anida en la infinita diversidad de sus habitantes, y he procurado contribuir a aliviar la situación en que viven (y mueren) tantos habitantes de la Tierra, que esperaban todavía que los pueblos más prósperos volvieran, por fin, los ojos hacia ellos. 

Mirar hacia arriba no es lo difícil. Lo difícil es contemplar los grandes problemas de la Tierra en estos principios de siglo y de milenio y reconocer el fracaso de las fórmulas aplicadas hasta ahora para hacer frente a un buen número de ellos. En lugar de mirar hacia la Luna habría que volver la vista hacia los países explotados y recelosos por tantas promesas incumplidas. Enviar expediciones a países donde viven – sobreviven – miles de millones de personas. Sólo de esta manera los Estados Unidos figurarían en la historia como el imperio que supo protagonizar la inflexión desde una cultura de fuerza a una cultura de conciliación, de convivencia, de paz. Esta sería la mejor “misión” que pueden realizar, la que el pueblo americano se merece. Todos al lado de la vida... en la Tierra. Este sería el liderazgo. 

Es urgente reducir, hasta eliminarlos, los caldos de cultivo de miseria, de exclusión, de explotación, de dependencia, donde se genera la frustración, la radicalización, la desesperanza, la violencia. Remediar los desgarros, prevenirlos. Es urgente modificar unas pautas económicas que han ampliado, en lugar de estrechar, la brecha que separa a los ricos de los pobres. Y aprender a dar idéntico valor a las vidas – y a las muertes – de todos los seres humanos, “iguales en dignidad”. 

Todos aplaudiríamos una “Misión, la Tierra” que descubriera y eliminara las redes de narcotraficantes (¡empezando por los de arriba!), la compra–venta ilegal de armas, los paraísos fiscales (que son una vergüenza consentida, una realidad sobre la que se hace la “vista gorda”), las mafias y el extremismo. Millones de personas reconocerían la actuación de quienes de esta forma mejoraran su bienestar.

Ahora, al contemplar la Tierra en su conjunto, nos damos cuenta de la grave irresponsabilidad que supuso transferir al mercado los deberes políticos que, guiados por ideales y principios éticos, podrían conducir a la gobernanza democrática. Al observar la degradación del medio ambiente - del aire, del mar, del suelo -; la uniformización progresiva de las culturas, cuya diversidad es nuestra riqueza (estar unidos por unos valores universales es nuestra fuerza); la erosión de muchos aspectos relevantes del escenario democrático que con denodados esfuerzos construimos... nos parece más inesperada e inadmisible la ausencia de reacción de instituciones y personas, la resignación, la sumisión, el distraimiento de tantos. ¿Cómo es posible? En muchos de estos países, empezando por los propios Estados Unidos, es innegable la irrestricta libertad de expresión. Todos pueden decir lo que quieran... pero con frecuencia los medios de comunicación de mayor difusión seleccionan las noticias y las presentan de tal modo que se favorece el pensamiento único, la aceptación de lo que sucede (de lo que dicen que sucede) y de la forma en que los gobiernos así auto-halagados abordan los problemas. 

Debemos apostar por un “Proyecto Tierra” y así, si en lugar de invertir en prestigio hoy hacerlo en el porvenir de los habitantes del planeta. 

Los Estados Unidos son un crisol de culturas. Ha sido tierra de acogida y ha sabido – y sabe todavía – atraer a talentos de todo el mundo, lo que le confiere una extraordinaria fuerza creadora. Todos los países deberían unirse para llevar a cabo unos programas espaciales siempre y cuando ello no impidiera ni menoscabara la gran prioridad que representan los seres vivos y, en primer lugar, los seres humanos que ya existen sobre la Tierra. 

Estamos ante gravísimas amenazas a la habitabilidad de la Tierra y son precisas acciones decididas con firmeza y a tiempo. Mirar en estos momentos tan sombríos hacia la Luna puede situar a Estados Unidos, indebidamente, muy lejos del corazón de la mayoría de los ciudadanos del mundo. Que no se aleje más. Para ello bastaría con que se tuviera la visión y el coraje de proclamar: “¡Misión: la Tierra!”.

CATALUNYA: it is never too late for gathering

Monday, December 11, 2017

It is never too late for gathering and to tackle the problems with serenity because otherwise, in the case that a timely solution is not found, can lead to undesirable situations for everyone.

As I have emphasized repeatedly in regard to the facts in Catalonia, I consider it is essential and urgent that a meeting of representatives of both parties takes place without conditions or a priori, addressing the different aspects of the conflict with serenity and high perspective, reaching conclusions that allow preventing the serious consequences that could arise.


As a former Director General of UNESCO, President of the Foundation for a Culture of Peace and co-President of the University Institute for Human Rights, Democracy and Culture of Peace and Nonviolence (DEMOSPAZ), I wish to join my voice to those who seek, from different national and international organizations, adequately resolving an issue that concerns and challenges us all.